
Las estadísticas actuales son apremiantes. La iglesia no está creciendo, sino reduciéndose. Podemos apuntar el dedo en cualquier dirección: la cultura secular, la política impía, los miembros hipócritas, o a los pastores a los que no les preocupa. Sin embargo, al final, cada miembro de la iglesia debe tomar la responsabilidad.
Soy miembro de la...